jueves, 9 de octubre de 2014

Soy todo lo que veo.

Constantemente recibiendo información,
muchas veces incomprensible, y molesta.

Analizamos cada uno de los estímulos que recibimos,
le damos un sentido,
un color,
un sonido,
una emoción...

Somos el reflejo de cada uno de los resultados.

Cada pensamiento,
cada preocupación,
cada alegría,
cada valor...

Cada juicio hacia lo ajeno es un juicio hacia nosotros mismos.
Enviamos continuamente el mensaje de lo que sentimos en nuestro interior, y regresa a nosotros, íntegro. Como un espejo.

Buscamos culpables de nuestros sentimientos negativos,
cuando en cambio nos hacemos los responsables de haber causado momentos de positiva estabilidad.

Porque nunca somos culpables de nuestro mal.
No nos hacemos daño a nosotros mismos; ¿cómo se nos ocurriría hacer algo así?

¿Cómo tener inseguridad? Son los demás quienes nos juzgan continuamente.
¿Cómo sentirnos solos? Son los demás los que nunca llaman.
¿Cómo infravalorarme? Es a todos los demás a quienes admiran.

Y entonces, cuando cae toda la negatividad sobre ti te lo preguntas, y te das cuenta, de que eres la primera persona en juzgarte, en no darte compañía, y en no admirarte por cada día de tu vida.

Y una vez más ¿Cómo se nos ocurriría hacer algo así?

No nos damos cuenta.
Nos esforzamos por estar y sentirnos bien;
y es el mismo esfuerzo el que provoca que estemos mal.
Buscando nuestra perfección, juzgamos la imperfección de otros, que en realidad no es suya, si no, enteramente nuestra; nuestro reflejo.

Somos todo lo que vemos.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Diventando...

Asumiendo la continua conversión en la vida,
o la vida como continua conversión en si misma.

Situada en el centro de ese huracán de imágenes y recuerdos, veo todo lo que he sido pasar por delante de mis ojos.
No han muerto cada una de las emociones que florecieron, y que revivo al toque del anhelo.
Es maravilloso volver a saborear cada instante, cada lágrima y cada sonrisa.
Pues aunque todo ha sido, nunca dejará de ser.
Aquí estoy.

Y me elevo;
visualizo lo que fui, detrás de mi.
imagino lo que tal vez podría ser.

Algún día seré capaz de mirarme, y entonces descifrar ese mágico "soy".

Entretanto,
Diventando...



Mi Realidad. - Reencuentros I (recordando)

Especial;
es todo tan especial...

La mente fluye; viaja lejos pero sin abandonarte; empapándote de todas sus percepciones, de la realidad que sólo ella comprende; entonces empiezas a cuestionarte qué significa todo aquello, todos esos símbolos, y comienzas a comprender tu también.
No puedo dejar de sorprenderme por descubrir, porque es lo que permite que siga creciendo y me complete.
Esto es algo único que no quiero dejar de vivir.
Me siento libre.

Esa energía, especial una vez más, que forma parte de la mía, ha despertado mi libertad;
y no quiero abandonarla; aun no; no he terminado de soñar.
Es el sueño que siento, tan real;
pero más real que lo que pueda sentir el cuerpo.
Más real que el dolor, corporal; que el placer, del tacto, del gusto; que el sexo, carnal.
Es real de mi vida; la personal.
Es mi mente;
mi espíritu;
soy yo.
Ha despertado mi yo.

He conocido conmigo misma;
y digo conmigo misma porque cada explicación que daba era comprendida; algunas corroboradas y otras completadas.
Otras aún a medias, pero no pude hacerme con los medios.
Quedan aplazadas para el siguiente encuentro;
se que tendrá lugar.


(05.2k13)